11 Cosas que he aprendido de las mujeres - Kris Vallotton

septiembre 25, 2015

Éstas son once cosas que he aprendido acerca de las mujeres en 40 años de matrimonio (en tono divertido):

  1. Cuando una mujer pregunta cómo se le ve algo puesto ¡solo hay una respuesta correcta! Hay momentos para ser honesto, y hay otros para pensar proféticamente… llamando las cosas que nos son como si fuesen.
  2. Cuando una mujer te cuenta un problema que tiene, no está buscando una solución: busca empatía. Proponerle maneras de resolver su problema crea de hecho un problema más grande.
  3. Las mujeres tienen un vocabulario mucho más grande que los hombres y disfrutan usándolo cuando te cuentan su día. El desenlace es el premio por bien escuchar, y siempre está al final de la historia. Por tanto es normal que te preguntes a dónde va la historia, porque sus conversaciones son a menudo un viaje más que un destino.
  4. Las mujeres no creen que los gruñidos sean palabras, así que, hombres, no esperen que les den crédito si responden con gruñidos a sus preguntas. Ella requiere sonidos que puedan hallarse en un diccionario, lo contrario a los que se oyen en la selva.
  5. Las mujeres están diseñadas para procesar grandes cantidades de datos. Les encantan las oraciones completes, como las de las novelas románticas. No pueden procesar muy bien frases cortas como “bueno” o “bien”. Para una mujer, es como tratar de cortar un pedacito de madera con una sierra de cadena.
  6. Las mujeres tienen narices como las de los perros. Pueden oler cosas mucho antes que sean evidentes para un hombre. Así que ducharse un par de veces al mes es importante para ella. Los eructos y los gases no los procesa como “¡Guau!, ¡qué buenos estuvieron esos chiles!” Evítalo lo más posible. Si sucede, no lo hagas notar, especialmente si están los niños presentes.
  7. Las mujeres pueden hacer muchas cosas al mismo tiempo, pero saben que tú no. Así que ver el fútbol mientras hablas con ella no cuenta como comunicación. Sí, hombres, es muy normal para una mujer que requiera hacer contacto visual al hablarle. Así que algo tan insignificante como mensajear, o ver el marcador del béisbol cuando te está hablando, a veces puede llegar a molestarle.
  8. La frase “estás exagerando” no significa lo mismo para un hombre que para una mujer. Otra frase que suele procesarse con un filtro diferente es “te estás poniendo emocional.” Evita usar frases como esas cuando interactúas con una mujer.
  9. Comparar a tu esposa con tu madre siempre será una mala idea. Lo he experimentado en diferentes áreas. Es peor aún cuando usas la comparación como un cumplido. Por ejemplo: “El espagueti casi te quedó como el de mi mama” no la recomiendo. Por alguna razón ellas no la sienten como un cumplido.
  10. En la abundancia de consejeros está la victoria; aunque compartir el consejo que tiene tu madre para tu mujer rara vez es sabio.
  11. La mayoría de las mujeres prefieren las películas que tienen trama. Para una mujer, hacer pedazos al enemigo no se considera una trama. Derramar una lágrima cuando ves con ella una película ayudará a conectarte hasta lo más profundo.

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