4 PRISIONES QUE TE MANTENDRÁN LEJOS DE TU DESTINO - Kris Vallotton

mayo 25, 2016

¿Estás buscando tu llamado en la vida? Si es así, revisa tu corazón de las prisiones de falta de perdón, celos, envidia y temor, las cuales pueden desviarnos de nuestros destinos y llevarnos al calabozo. La historia de Saúl y David volviendo a casa después de su gran victoria sobre Goliat y su ejército, es un ejemplo perfecto para esto.
Dice así: <<Y cantaban las mujeres que danzaban y decían: “Saúl hirió a sus miles y David a sus diez miles”. Y se enojó Saúl en gran manera, y le desagradó este dicho, y dijo: A David le dan diez miles, y a mí me dan miles; no le falta más que el reino”. Y desde aquel día Saúl no miró con buenos ojos a David. Aconteció al otro día, que un espíritu malo de parte de Dios tomó a Saúl, y él desvariaba en medio de la casa. David tocaba con su mano como los otros días; y tenía Saúl la lanza en la mano>>. (1 Samuel 18:7-10).

CEGADO A LA REALIDAD

Tengamos presente que el Señor envió el espíritu maligno a Saúl. Esto es muy similar a la historia de la que Jesús habla en Mateo 18:35, acerca de los verdugos que nos impulsan hacia el perdón. Éstos mismos, pueden alejarnos también del terreno de los celos.
La vida de Saúl es un ejemplo de cómo los celos nos ciegan a la realidad y nos guían a conclusiones irracionales. Saúl pensó que David le quitaría el reino simplemente porque él estaba más capacitado. El no entendía que el reino de Dios no es un reino basado en cómo te desempeñas. Nosotros no lideramos necesariamente porque somos los más calificados; lideramos porque somos “llamados” a ser el líder.

Príncipes y princesas son comisionados para ver que la gente que lideran alcance su potencial más alto en Dios. Esto significa que el más grande elogio que podemos tener, es cuando las personas que dirigimos se vuelven mejores que nosotros. Si creemos que estamos liderando porque somos los más calificados, entonces, subconscientemente trabajaremos para socavar los avances de otras personas.

SOSPECHA O DISCERNIMIENTO

SOSPECHA O DISCERNIMIENTO

La vida del rey Saúl también nos muestra como la sospecha se puede enmascarar como discernimiento y finalmente guiarnos a ataduras. La sospecha es el don de discernimiento usado por el espíritu de temor. Ésta nos lleva a amargura, falta de perdón y tormento; y como resultado, somos llevados a una prisión espiritual donde todos los guardias trabajan para el lado oscuro. Los espíritus que cuidan las paredes de esta prisión tienen nombres como enfermedad, depresión, odio y asesinato.

 

Para leer más sobre este tema, revisa mi libro “De Mendigo a Príncipe” (Supernatural Ways of Royalty).

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¿Has estado aprisionado por falta de perdón, celos, envidia o temor? Háblame de ellos en los comentarios de abajo.

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