5 PRUEBAS DE UN VERDADERO PROFETA - Kris Vallotton

septiembre 21, 2016

Aquí hay 5 pruebas de un verdadero profeta:

1. ¿EL PROFETA CREE EN LA OBRA REDENTORA DEL HIJO DE DIOS?

 

 

Una cosa a considerar es que el falso profeta es anticristo por naturaleza. No son anit-Jesús. La palabra Cristo es la palabra Griega Christos y significa “el ungido”. La unción está siempre relacionada con el poder de Dios. Ten cuidado con la gente que trata de decirte que Jesús ya no hace milagros. Esto es peligroso, ya que la Escritura dice “Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre” (Hebreros 13:8). De acuerdo con Pablo en Segunda de Corintios capítulo 11, hay otros “Jesús” que no es el Cristo (el ungido). ¡El Jesús a quien servimos fue ungido ayer, es ungido hoy y será ungido por siempre!

 

(1 Juan 4:4-6) Ustedes, queridos hijos, son de Dios y han vencido a esos falsos profetas, porque el que está en ustedes es más poderoso que el que está en el mundo. Ellos son del mundo; por eso hablan desde el punto de vista del mundo, y el mundo los escucha. Nosotros somos de Dios, y todo el que conoce a Dios nos escucha; pero el que no es de Dios no nos escucha. Así distinguimos entre el Espíritu de la verdad y el espíritu del engaño.

 

2. A LOS FALSOS PROFETAS NO LES GUSTA ESCUCHAR A NADIE; ELLOS CREEN QUE DIOS LES DICE TODO.

 

 

Los falsos profetas son súper-espirituales. Inician la mayoría de sus enunciados con. “El Señor me dijo…” o “Dios me dijo…” He descubierto con los años que esto es simplemente un modo espiritual de decir, “No quiero tu consejo, liderazgo, o guía en mi vida”.

Los falsos profetas a menudo hacen declaraciones como “El Señor es mi Pastor”. Pero la verdad es que si realmente estamos sometidos a Dios, entonces debe manifestarse en sumisión a la verdadera autoridad espiritual. Si decimos seguir a Jesús pero no seguimos a los líderes que Él ha puesto en autoridad sobre nuestras vidas, entonces nos estamos engañando a nosotros mismos. Hay muchas veces en nuestra vida en las que necesitamos que otra voz nos de guíe, dirección y disciplina que produce madurez. Cuando resistimos a la autoridad nos privamos de una oportunidad de crecimiento espiritual, lo que por último minimiza la efectividad que el Espíritu Santo quiere liberar a través de nuestras vidas.

 

(1 Juan 4: 7-17) Queridos hermanos, amémonos los unos a los otros, porque el amor viene de Dios, y todo el que ama ha nacido de él y lo conoce. El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor. Así manifestó Dios su amor entre nosotros: en que envió a su Hijo unigénito al mundo para que vivamos por medio de él.  En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados. Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.

¿Cómo sabemos que permanecemos en él, y que él permanece en nosotros? Porque nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y declaramos que el Padre envió a su Hijo para ser el Salvador del mundo. Si alguien reconoce que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios.  Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama.

Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. Ese amor se manifiesta plenamente entre nosotros para que en el día del juicio comparezcamos con toda confianza, porque en este mundo hemos vivido como vivió Jesús.

Los falsos profetas ven corrección y persecución. A menudo dicen cosas como “Tú sabes, ellos persiguieron a los antiguos profetas”. En primer lugar, no tienen nada en común con los antiguos profetas, porque ahora estamos bajo el Nuevo Pacto. No hay más voces proféticas del Antiguo Pacto, así que la comparación inmediatamente falla. De hecho, en el Nuevo Testamento el apóstol Pablo nos recuerda que, “el espíritu del profeta está sujeto al profeta” (1 Corintios 14:32). La Biblia Amplificada expone esto perfectamente, diciendo que el espíritu del profeta está “sujeto a ser silenciado como sea necesario”. En otras palabras, los verdaderos profetas están dispuestos a recibir corrección, ya sea que estén entregando un mensaje en lenguas, o compartiendo una palabra profética.

 

3. LOS FALSOS PROFETAS NO ESTÁN MOTIVADOS POR EL AMOR, ESTÁN MOTIVADOS POR UNA NECESIDAD DE SER RECONOCIDOS.

 

 

El tema central de todos los ministerios debe ser el amor de Dios. Debemos preguntarnos: ¿Estoy en el ministerio para el propósito de extraer lo mejor de las personas? ¿Tengo el tipo de amor que cubre una multitud de pecados?

 

(1 Juan 4:19-21) Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero. 20 Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. 21 Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano.

 

4. LOS FALSOS PROFETAS COMÚNMENTE USAN EL MIEDO PARA MOTIVAR A LA GENTE.

 

 

“Condenación y oscuridad” tiende a ser el tema central del mensaje del falso profeta. También es común para ellos decir cosas como. “Dios me mostró algo acerca de ti, pero no puedo decirte qué es”. Este tipo de declaraciones producen inseguridad en las personas. ¡Los falsos profetas aman hacerte pensar que ellos “tienen algo sobre ti” de lo que no sabes!.

 

(1 Juan 4:18)  sino que el amor perfecto echa fuera el temor. El que teme espera el castigo, así que no ha sido perfeccionado en el amor.

 

El amor es el tema central del Evangelio. Cualquiera que opera en el ministerio profético que no está definido por amor ha perdido de vista el lema del Evangelio. Cometeremos errores, la liaremos y hasta fallaremos a veces, pero cuando el amor es el centro de nuestro ministerio siempre se expresa en amabilidad, gentileza y humildad.

 

5. LOS FALSOS PROFETAS NO TIENEN UNA RELACIÓN DE PACTO CON EL CUERPO DE CRISTO.

 

 

No he observado aún a un falso profeta que tenga una relación saludable con una iglesia local a la que asistan. De hecho, muchos ni asisten a una iglesia local. Andan de un lugar a otro buscando a gente que los escuche. A menudo, su meta es obtener seguidores, robando gente del rebaño. Los falsos profetas a menudo usan una combinación de poder y halagos para atraer seguidores. Y ya que los falsos profetas no están en una relación de pacto con el Cuerpo de Cristo, reclutan a otros fuera de la comunidad de la iglesia para que se les unan en su jornada espiritual independiente, distorsionada.

 

La palabra pacto significa que no estamos en una relación por lo que podemos obtener de la gente, pero por lo que podemos dar. Las relaciones de pacto son costosas. Jesús en Juan 15:13 dice, “Nadie tiene amor más grande que el dar la vida por sus amigos”.

 

Para aprender más, lee mi libro “The School of the Prophets”.

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