¿ESTAS ACTUANDO NECIAMENTE O ESTAS CUIDÁNDOTE CON SABIDURIA? - Kris Vallotton

agosto 29, 2015

 

PERDIENDO EL TIEMPO CON GENTE NECIA…

Dios prometió a los israelitas una tierra que fluía leche y miel, pero la gente rehusó a creer a Dios. Como resultado, todos murieron en el desierto, a excepción de dos hombres. ¿Cuál es la moraleja de la historia? Muy sencillo. Si matas el tiempo rodeándote de gente tonta y les permites que te influyan, tus promesas se retrasarán o serán eliminadas.

Josué y Caleb son el ejemplo perfecto de dos personas que son fieles. Los dos amaron a Dios y creyeron en su destino divino, pero ellos entraron a su tierra prometida 40 años tarde porque estaban rodeados de gente necia. La verdad es que tuvieron que esperar hasta que el último necio desapareciera antes de que pudieran poner un pie dentro de su territorio santo.

Quiero ser claro: todos estamos llamados a ayudar al pobre, a amar al necesitado y a sanar al corazón quebrantado, no importa en qué condición se encuentren; todos, de hecho, somos conscientes de ello. Y al mismo tiempo sabemos que Jesús pasaba tiempo con los pecadores. Y para no ir más lejos, además algunos de Sus discípulos no eran precisamente los “más listos de la manada”. Pero una cosa es ministrar a la gente y otra muy diferente permitirles influir sobre tu vida.

JESUS CONFRONTA LO INCORRECTO

¡Oh Kris!, eso no se parece muy cristiano que digamos. Bueno, tal vez lo que esté sucediendo es que necesites ampliar tu perspectiva acerca de Jesús. Aquí te doy un ejemplo de un pequeño intercambio de palabras entre Jesús y algunos de los líderes religiosos de su tiempo.

Jesús dijo: “¡Ay de ustedes maestros de la ley y fariseos, hipócritas! Recorren tierra y mar para ganar un solo adepto, y cuando lo han logrado lo hacen dos veces más merecedor del infierno que ustedes. ¡Ay de ustedes, guías ciegos!, que dicen: si alguien jura por el templo, no significa nada; pero si jura por el oro del templo, queda obligado por su juramento. ¡Ciegos insensatos! ¿Qué es más importante: el oro, o el templo que hace sagrado al oro?”. (Mateo 23:15-17).

Te guste o no, Jesús confrontó a los necios; definitivamente no les tuvo mucha paciencia que digamos. En este tiempo, bajo el disfraz de la libertad de expresión, la gente escupe los disparates más necios, ridículos y sin sentido que los labios humanos hayan dicho jamás, sin muchas pruebas en su contra. Por ejemplo: las mujeres ya no tienen bebés, ahora dicen: están embarazadas con un “feto”, ¡al que solamente se le considera un ser humano si ella decide darlo a luz!. Por otro lado, si lo aborta, aun en su tercer trimestre de embarazo, se trata solo de un tejido. ¿Qué? Espera, aún hay más. Un hombre que tiene pene, cree que es una mujer a pesar de que todo su código genético, su biología y su psicología le dicen que es un hombre. Pero, ¿adivina qué? “él” es “ella” solo porque “se siente una mujer”, entonces lo es. ¡Ah! y de paso, si tú crees o piensas de manera diferente, guárdatelo para ti mismo, porque ¡pudieras herir los sentimientos de alguien! Obviamente estoy siendo sarcástico.

 

¿SI LA VERDAD TE LIBERA, ENTONCES QUE TE HACE LA MENTIRA?

Personalmente, prefiero estar en lo correcto, que ser políticamente aceptable. ¡Le debemos al mundo la verdad! ¡Es la verdad lo que hace a la gente libre! Si la verdad es lo que te hace libre, entonces lo que te ata o encarcela son las mentiras. Quiero ser claro, cité palabras severas de Jesús para recordarte que Él no se muerde la lengua con gente que, a través de mentiras, está esclavizando a otros. No estoy diciendo que debemos hablar con severidad, más bien me refiero a ser honesto y cultivar la honestidad en tu círculo de relaciones más cercano.

EL ARTE DE RECIBIR EL CONSEJO

Puedes estar rodeado de las personas más sabias del mundo, pero si creas una cultura alrededor de ti en la que decir la verdad te va a costar, vas a silenciar a tus consejeros sabios. No podría contarte el número de veces que he sido castigado por dar una opinión que se me ha pedido.

Si quieres convertirte en alguien que cambie el mundo, tendrás que aprender el arte de recibir el consejo. Si le pides su opinión a alguien para después ponerte a discutir con esa persona, les estás gritando el mensaje de que no valoras su consejo.

Otra manera en que pudieras mandar el mensaje de no ser lo suficientemente prudente como para escuchar un consejo sabio es con un silencio sepulcral después de que te hayan aconsejado. Cuando ignoras o evitas a tus consejeros después de que han compartido su opinión contigo, te puedo garantizar que lo pensarán dos veces antes de hablarte de nuevo la verdad.

 

5 PREGUNTAS

A continuación hay 5 preguntas que te puedes hacer y que te revelarán si estás actuando como un necio o si te estás conduciendo como un líder sabio:

  1. ¿Eres el “sabelotodo” que “siempre tiene la razón” o, instintivamente y por intuición, pides opinión? Proverbios 12:15 dice: “el camino del necio es recto a sus propios ojos, pero es el sabio el que escucha el consejo”.

 

  1. ¿Permites que otros te corrijan o eres un testarudo? “El necio rechaza la corrección de su padre, pero el que la acepta demuestra prudencia”. (Proverbios 15:5).

 

  1. Cuando alguien te está dando una opinión que no te gusta, ¿estás pensando cómo rebatirlo mientras está hablando, ó lo estás escuchando de corazón? “El necio no se deleita en el entendimiento, solo dice lo que está pensando”. (Proverbios 18:2).

 

  1. ¿El hablar contigo es una pérdida de tiempo porque nunca cambias; o de hecho, pones en práctica el consejo de personas sabias? “Aunque al necio lo muelas y lo remuelas, y lo machaques como al grano, no le quitarás la necedad”. (Proverbios 27:22)

 

  1. ¿Eres excesivamente confiado, arrogante y egoísta? ó ¿Eres enseñable, humilde e influenciable? “El que confía en su propio corazón es un necio, pero el que se conduce con sabiduría será librado”. (proverbios 28:26)

 

¿Cómo te consideras? ¿Estás actuando como un necio o cuidas de ti mismo con sabiduría? Envíame tus comentarios.

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